Un rincón escondido entre árboles guarda esta casa de piedra con gran potencial en Xermade. Con un tejado completamente renovado, espacios a restaurar y una parcela edificable de casi 5.000 m², esta propiedad ofrece un punto de partida ideal para quien sueña con crear un hogar rural personalizado en el interior de Galicia.
Esta propiedad se encuentra en una pequeña aldea a 8 km de Xermade y a 9 km de Vilalba. La finca se asienta sobre una parcela de 4.852 m², en un entorno típico de la comarca de la Terra Chá: un territorio llano compuesto por un mosaico de prados verdes y zonas boscosas por el que discurren ríos y pequeños arroyos.
Los árboles que rodean la finca crean una pantalla natural que aporta una sensación de privacidad completa. La carretera discurre al otro lado de los árboles, facilitando el acceso en vehículo y la conexión con núcleos y servicios cercanos. Además, la finca cuenta con pozo de agua propio y un antiguo lavadero.
La vivienda es una casa tradicional de dos alturas con una superficie construida total de 469 m². Aunque el inmueble requiere una reforma casi integral, su tejado ha sido renovado recientemente y se encuentra en perfecto estado, lo que reduce significativamente los costes de cualquier proyecto de rehabilitación.
La construcción es un ejemplo fiel de la arquitectura rural de la zona, con muros de mampostería de piedra, vigas de madera y tejado de pizarra. Sus espacios interiores, amplios y diáfanos, son un punto de partida idóneo para diseñar una distribución a medida.
La planta baja acoge una vieja cocina y las antiguas cuadras, espacios que aún conservan elementos y estructuras originales. Un pasillo central conecta estas estancias con las escaleras y con la parte trasera de la construcción, donde se halla un gran espacio de almacenaje y garaje con acceso independiente desde el exterior.
La planta superior está prácticamente diáfana, conservando apenas sus elementos estructurales. Su suelo necesita ser reparado.
El exterior de la finca ofrece una parcela edificable de 4.852 m², rodeada por árboles que crean una reconfortante sensación de privacidad. La amplitud del terreno aumenta el abanico de posibilidades del inmueble, que dispone además de pozo de agua y un pequeño lavadero.
Xermade forma parte de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, declarada por la UNESCO en 2002 y considerada la más grande de Galicia, que protege ecosistemas de gran valor ecológico con bosques autóctonos, humedales y una biodiversidad excepcional. Para los amantes del senderismo, la zona cuenta con infinidad de opciones como la Ruta do Río Trimaz, un recorrido circular de 14 km por los márgenes del río.
La propiedad ofrece una conectividad excelente con todos los servicios y otros puntos de Galicia. El núcleo de Xermade se encuentra a 8 km, mientras que Vilalba, a 9 km, ejerce como centro de servicios de toda la comarca: centros de salud, colegios, comercios y opciones de ocio que cubren todas las necesidades del día a día.
As Pontes de García Rodríguez, a 25 km, es uno de los núcleos urbanos más dinámicos del norte de Galicia, con un lago artificial que conforma un espacio natural y recreativo de referencia para el baño y los deportes náuticos. Lugo capital, a 50 km, ofrece todos los recursos de una ciudad milenaria, cuya muralla romana es Patrimonio de la Humanidad.
A tan solo 7 km se encuentra el acceso a la A-8, la autopista del Cantábrico que recorre el norte de España y sitúa la propiedad a menos de una hora de la costa lucense, conectándola además con el resto del norte peninsular.
Esta casa de aldea en venta en Xermade representa una oportunidad excepcional para quienes buscan rehabilitar un inmueble auténtico en un entorno natural privilegiado, con un tejado renovado que reduce costes de reforma, una parcela generosa y una ubicación estratégica cerca de todos los servicios.
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