Comprar una casa rural en España es apostar por una forma de vida que pocas partes del mundo pueden ofrecer: clima, gastronomía, naturaleza, un coste de vida más asequible y una cultura de la que es difícil no enamorarse. Estas son las propiedades rurales que ofrecemos fuera de Galicia y Asturias, en algunas de las regiones más atractivas del país.
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España es el segundo país más visitado del mundo y, cada vez más, uno de los más elegidos para vivir. Su diversidad geográfica y climática es difícil de encontrar en un territorio de dimensiones similares: desde las costas atlánticas y mediterráneas hasta los sistemas montañosos del interior; desde los paisajes áridos del sur hasta los valles verdes del norte. A todo ello se suma una calidad de vida que combina clima, gastronomía, cultura y patrimonio, con un coste de vida notablemente inferior al de la mayoría de los países del norte y centro de Europa. Un país que ofrece propiedades rurales con carácter a precios que sorprenden a quien llega de fuera.
En Grupo Country Homes estamos especializados en el norte de España, y Galicia y Asturias conforman el corazón de nuestro catálogo. Pero el arco cantábrico va más allá: los valles y casonas blasonadas de Cantabria, los caseríos del País Vasco entre mar y montaña, o los valles pirenaicos de Navarra con su arquitectura rural de piedra y madera. Un norte verde con una cultura rural profundamente arraigada.
El interior de España guarda algunos de los paisajes rurales más auténticos y menos conocidos del país. Las dehesas y fincas de Extremadura, las grandes propiedades agrícolas de Castilla, los masijos y cortijos de la meseta o las masías de Aragón ofrecen tipologías arquitectónicas únicas, extensiones de terreno generosas y precios que resultan sorprendentes para quienes llegan de fuera. Un territorio de horizontes amplios y pueblos con siglos de historia.
El sur y el este de España concentran algunas de las propiedades rurales más demandadas del mercado internacional. Los cortijos y haciendas andaluces, las masías catalanas, o las casas de campo del interior levantino, conforman una oferta inmobiliaria con gran diversidad de tipologías. Todo ello bajo un cielo que promete más de 300 días de sol al año y a un paso de las playas del Mediterráneo.