En Ourol, a 20 km de Viveiro y las playas de A Mariña Lucense, se alza esta casa de piedra de tres plantas con un cierto aire indiano y 330 m² construidos. Su lareira tradicional, los techos de madera originales y la escalera de balaustres tallados conviven con dos plantas superiores listas para personalizar. Una finca de 6.194 m² completa una propiedad con marcado carácter rural gallego.
Esta casa rústica de tres plantas se encuentra en Ourol, un ayuntamiento del noroeste de la provincia de Lugo, en un entorno rural con acceso directo desde la vía pública. La propiedad cuenta con luz, agua corriente y pozo propio, lo que garantiza total autonomía para quien busque instalarse en plena naturaleza gallega. Su ubicación resulta especialmente atractiva para quienes valoran la tranquilidad del campo sin renunciar a la cercanía de la costa: Viveiro y las playas de A Mariña Lucense quedan a solo 20 km.
La finca se compone de varios espacios exteriores que amplían considerablemente sus posibilidades. Junto a la vivienda hay una zona llana delimitada por un seto, además de una superficie apta para utilizar como aparcamiento y, contigua a esta, una gran parcela arbolada. Al otro lado de la carretera, frente a la casa, se suma una parcela adicional totalmente llana, también incluida en la venta. En conjunto, la propiedad reúne 6.194 m² de terreno, un extenso lienzo verde perfecto tanto para quien busca una vivienda familiar como para quien contempla desarrollar un proyecto de casa de turismo rural.
La casa conserva elementos originales de gran valor, como los techos de madera y la piedra vista, combinados con una distribución amplia repartida en 330 m² construidos y 6 dormitorios. Su fachada, con el arco de piedra de la entrada y los balcones que recorren las plantas superiores, evoca un aire indiano, en sintonía con la arquitectura que distingue a varias viviendas de Ourol.
La entrada principal se abre a un amplio pasillo distribuidor que conserva su techo de madera original, eje a través del cual se organizan todas las estancias de esta planta. A un lado se sitúa una gran cocina con cocina económica central, acompañada de una despensa independiente que aporta espacio de almacenaje adicional. Al fondo del pasillo aparece el elemento más singular de esta planta: un comedor de grandes dimensiones, con una chimenea de hierro y cubierto por un techo de vigas de madera vistas, con salida directa al lateral de la vivienda. Completan esta planta un trastero de grandes dimensiones con acceso propio desde la fachada delantera, ideal como almacén o taller, y la escalera de madera que conduce a las plantas superiores.
Un recibidor central distribuye el acceso al resto de la planta, donde destaca una sala rústica de paso de especial encanto, con paredes de piedra de cantería, una lareira tradicional y un fregadero de piedra que evocan la arquitectura gallega más auténtica. Junto a esta sala se encuentra un cuarto de baño completo de grandes dimensiones con bañera, a su lado, una salida al exterior hacia la parte trasera de la propiedad, y una habitación de buen tamaño con dos ventanales dobles que la inundan de luz natural. El recibidor distribuye también el acceso a una habitación adicional independiente y al dormitorio principal, con dos ventanales dobles y con suelos y techos de madera.
La segunda planta, pendiente de rehabilitar, ofrece un enorme potencial de aprovechamiento. Un gran salón diáfano actúa como distribuidor y conecta con dos habitaciones de tamaño estándar y una habitación complementaria más pequeña, configurando un espacio ideal para crear dormitorios adicionales, una zona de estudio o un área independiente para invitados. Desde esta planta se accede además a un desván completamente diáfano, un volumen extra bajo cubierta que multiplica las posibilidades de ampliación de la vivienda a medida de cada proyecto.
Ourol es un ayuntamiento con raíces que se remontan a la época castreña y romana, cuando ya era mencionado por el geógrafo Ptolomeo, y cuyas parroquias históricas se consolidaron entre los siglos IX y XI. Su paisaje forma parte de la Serra do Xistral, integrada en la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, un territorio de turberas únicas en el sur de Europa, brezales, ríos de montaña y cascadas como la Fervenza da Xestosa, de más de 20 metros de caída. Los amantes del senderismo encuentran aquí rutas como el Paseo da Rega, así como enclaves de valor arqueológico como el dolmen de Arcas de Sinás.
El municipio conserva también un notable patrimonio religioso e indiano: la iglesia de Santa María, documentada desde 1128, la iglesia de Santiago de Bravos, convertida en santuario diocesano dedicado a la Virgen de Fátima, y la conocida Ruta Indiana, un recorrido por catorce casas y dos escuelas construidas a principios del siglo XX gracias a las fortunas que emigrantes gallegos trajeron consigo desde Cuba y Argentina. Un estilo con el que esta vivienda, por su fachada y sus proporciones, guarda un evidente parentesco.
En cuanto a comunicaciones, la costa de A Mariña Lucense y la villa marinera de Viveiro se encuentran a apenas 20 km, mientras que Lugo capital queda a unos 87 km. El aeropuerto de A Coruña se sitúa a algo más de una hora en coche, una distancia razonable teniendo en cuenta el enclave rural y apartado de esta propiedad.
En definitiva, esta casa de piedra en Ourol representa una oportunidad para quienes buscan una vivienda con carácter en plena Galicia rural, con espacios ya habitables y plantas superiores por desarrollar según las necesidades de cada comprador, ya sea como residencia familiar o como proyecto de negocio vinculado al turismo rural, todo ello a un paso de la costa lucense.
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6.194 m²
330 m²
1
6
Todas
Si
En trámite
999 kW h m² / año
En trámite
999 kg CO₂ m² / año