Un conjunto de piedra centenaria transformado en un próspero negocio de alojamiento rural en Maril, a las puertas de Silleda. La vivienda principal convive con tres apartamentos turísticos independientes, jardines, huerta y una amplia finca. Una oportunidad única para quienes buscan un proyecto de vida y negocio en el corazón de la comarca del Deza.
Esta propiedad se encuentra en la aldea de Maril, a solo 6 minutos de Silleda y a menos de una hora del aeropuerto de Santiago de Compostela. La finca se extiende sobre unos 3.000 m² de terreno llano, con jardín, prado, árboles frutales y huerta propia.
El acceso se realiza a través de portones de hierro forjado que conducen a un camino pavimentado. Al frente se levanta la vivienda principal de piedra; a la derecha, la primera de las edificaciones reformadas como alojamiento turístico; y al fondo, separada del resto, la tercera. Entre ellas, un jardín central conecta visualmente todo el conjunto.
El inmueble dispone de licencia de actividad como pensión de una estrella (grupo II), en funcionamiento durante todo el año, lo que permite continuar de inmediato con el negocio de turismo rural ya consolidado.
La propiedad está formada por la casa principal, de arquitectura tradicional gallega, y dos antiguas cuadras de piedra completamente reformadas y reconvertidas en tres apartamentos turísticos independientes, cada uno con entrada propia.
Esta construcción de piedra tiene cerca de 500 años de historia. Completamente reformada, conserva su estructura tradicional a la vista. Distribuida en dos plantas de aproximadamente 70 m² cada una, dispone de dos accesos independientes.
Por la entrada principal, a través de un porche y una escalera, se llega a un espacio diáfano habilitado como salón-comedor con chimenea, muros de piedra y techos de madera. El acceso trasero, a través de una terraza orientada al jardín, conduce a una cocina completamente equipada con un cuarto anexo para almacenaje, comunicada con el salón a través de un pequeño recibidor donde se encuentra también un cuarto de baño completo. Una bodega y un cuarto de costura completan esta planta.
Las escaleras del salón dan acceso a la planta superior, donde un distribuidor conecta con tres dormitorios, todos con baño propio. Uno de ellos, de menor tamaño, tiene cama individual; los otros dos disponen de dos camas individuales cada uno, y todos cuentan con ventana exterior que aporta luminosidad natural.
Las dos antiguas cuadras que flanquean el jardín han sido reformadas y transformadas en tres cómodos apartamentos, cada uno con salón-cocina, baño completo y dormitorio doble.
La primera edificación se divide en dos apartamentos con acceso a través de puerta acristalada. El primero, de 37 m², cuenta con un espacio abierto y luminoso que funciona como salón-cocina-comedor, además de un baño completo y una habitación con cama de matrimonio. El segundo, de 50 m², dispone de acceso adaptado con rampa, un salón con amplios ventanales hasta el suelo, una cocina con pared de piedra vista, dos habitaciones con cama doble y un baño completo.
La segunda edificación, separada del resto y de 45 m², constituye un único apartamento con salón-cocina, dormitorio doble y baño completo. Un recibidor luminoso da paso a un espacio diáfano con vigas de madera vista que integra cocina, salón y comedor, así como a una habitación luminosa con suelo y techo de madera.
Los exteriores se organizan en torno a un jardín central que separa las edificaciones destinadas a alojamiento y conecta visualmente todo el conjunto. Más allá, la finca se abre en una zona de prado, árboles frutales y huerta, en un entorno tranquilo y completamente privado.
En la parte alta de la finca se encuentra además un caseto con tres zonas de almacenaje, ideal como espacio auxiliar para el mantenimiento del negocio o de la finca.
Maril forma parte del municipio de Silleda, en plena comarca del Deza, un territorio marcado por los valles de los ríos Deza, Toxa y Ulla, sus bosques de robles y castaños y un rico patrimonio románico.
A pocos kilómetros se encuentra el Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro, una de las joyas del románico gallego. Fundado en el siglo X a orillas del río Deza, su iglesia y su cripta muestran una estrecha relación estética con la Catedral de Santiago de Compostela. Otro de los grandes atractivos naturales de la zona es la Fervenza do Toxa, una espectacular cascada considerada una de las más altas de Galicia, rodeada de miradores sobre grandes formaciones rocosas.
La comarca ofrece además múltiples rutas de senderismo que conectan estos y otros enclaves naturales y patrimoniales, como el Sendero del Deza, que enlaza la propia cascada con distintos puntos de interés a lo largo del río.
Silleda, a solo 6 minutos, cuenta con todos los servicios necesarios para el día a día. La proximidad al aeropuerto de Santiago de Compostela, a menos de una hora, y la excelente conectividad por carretera con el resto de Galicia, refuerzan el atractivo de esta propiedad tanto para residir como para continuar desarrollando su actividad de turismo rural.
Esta propiedad en Silleda representa una oportunidad excepcional para quienes buscan un negocio de alojamiento rural ya en funcionamiento, con vivienda propia incluida, en un entorno natural y patrimonial de primer nivel en el interior de Pontevedra.
* Publicación con fines informativos, no vinculantes o contractuales. Puede contener errores o estar sujeto a variaciones.
3.121 m²
399 m²
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E 157 kg CO₂ m² / año
E 41 kg CO₂ m² / año
ID: 3021
ID: 3084
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