Una finca de 8,3 hectáreas con bosque, prado y árboles frutales rodea esta casa de piedra en Begonte. Un conjunto de excepción con capilla privada, múltiples construcciones auxiliares y una gran vivienda con espacios listos para habitar, en un entorno natural privado a solo 1 km de Rábade y todos sus servicios.
Esta propiedad se encuentra en el municipio de Begonte, en la Terra Chá lucense, a 1 km de Rábade y a unos 20 km de la ciudad de Lugo. La finca comprende un total de 8,3 hectáreas de terreno que combina zonas de pasto y grandes áreas de bosque, rodeando el grupo de construcciones y conformando un entorno natural privado de gran belleza.
El conjunto arquitectónico incluye la casa principal —con un garaje y dos cuadras anexas—, un gran alpendre con horno de leña y gallinero, una caseta independiente y una capilla privada. Frente a la casa se conserva la era de trillar tradicional, un lavadero y un pozo.
Se trata de una propiedad con historia y carácter auténtico, cuyo origen se remonta hacia el año 1750; la ascendencia de la familia ya aparece en 1753 en el catastro del Marqués de la Ensenada, certificando la antigüedad del conjunto.
Una pista asfaltada privada conduce directamente hasta las construcciones desde la carretera, facilitando el acceso en vehículo.
La casa principal son en realidad dos casas unidas, una más moderna y otra más antigua, una diferencia que se aprecia en el carácter de los espacios interiores. La vivienda se encuentra en buen estado general y está lista para habitar, si bien algunos espacios son susceptibles de reforma.
Las fachadas combinan muros enlucidos en la parte delantera y piedra vista en la trasera, con carpinterías azules, cantería de granito en puertas y ventanas y una cubierta de pizarra que fue renovada hace unos 20 años. El inmueble conserva numerosas antigüedades, muebles y enseres originales.
La planta baja de la vivienda alberga un distribuidor, un salón comedor, un cuarto de baño con bañera y una gran cocina con cocina tradicional de leña. Esta cocina conecta con la parte más antigua de la casa, compuesta por las antiguas cuadras, que cuentan con salida directa al exterior y están distribuidas en varios espacios.
La planta superior de la casa tiene 4 dormitorios, un cuarto de baño con bañera y un gran salón usado como despacho, con vigas de madera vista y acceso al balcón que preside la fachada principal. En la parte vieja, esta planta cuenta con tres estancias adicionales que conservan su carácter original y ofrecen potencial de reforma.
La casa cuenta con una bajocubierta que aporta espacio útil adicional.
Conectada internamente con la vivienda, una cuadra anexa a la casa funciona actualmente como almacén, y cuenta con acceso directo desde el exterior. El siguiente anexo es un garaje utilizado para guardar maquinaria agrícola. Separado de la casa, a escasos metros, se encuentra una pequeña caseta de piedra que puede funcionar como garaje adicional.
Frente a la casa se conserva la ‘aira’ o era de trillar original, un pequeño lavadero y un pozo de agua. Este pozo, hecho a mano y forrado internamente con paredes de piedra, está legalizado para riego.
Frente a la casa se alza un gran alpendre formado por varias estructuras: el antiguo pajar en el centro, un alpendre más pequeño que conserva el horno de leña tradicional donde se hacía el pan, y un gallinero anexo por la parte trasera, conectado con un recinto cerrado para que las gallinas estén al aire libre.
A unos 40 m de la casa se ubica la capilla privada. Se encuentra en excelente estado de conservación y tiene protocolizado el documento del obispado que autoriza celebrar misa en ella desde 1906. Conserva un retablo de madera en el interior y una espadaña con campana en la fachada.
Cerca de la mitad del terreno que rodea las construcciones es un gran bosque con unos 150 pinos de más de 50 años, pinos de Oregón de 40 años, 10 eucaliptos de más de 50 años y numerosos robles centenarios mezclados con especies autóctonas como los acebos.
El resto del terreno es una gran extensión de pasto, y hay también árboles frutales: manzanos, perales, melocotoneros, ciruelos, nogales, castaños, membrilleros, avellanos, dos parras muy antiguas, un olivo y un tilo de gran tamaño.
Begonte forma parte de la Terra Chá, la llanura más extensa de Galicia, y de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, declarada por la UNESCO en 2002. Los ríos Parga, Ladra y Támoga conforman el espacio protegido Parga-Ladra-Támoga, con multitud de senderos naturales, rutas y áreas fluviales de interés.
Rábade, a solo 1 km de la propiedad, es el principal núcleo urbano de la zona y reúne todos los servicios: tiendas, cafeterías, colegios, centro de salud, tren, autobuses... En su entorno inmediato se encuentran las Ínsuas do Miño, un conjunto de islas fluviales para pasear junto al río.
Las comunicaciones son otra de las ventajas de la ubicación. Gracias a su proximidad a las autovías A-6 y A-8, desplazarse a otros puntos de interés dentro y fuera de la provincia resulta rápido y cómodo.
Lugo, capital de provincia declarada Patrimonio de la Humanidad por su muralla romana, está a solo 20 km y ofrece una amplia oferta comercial, cultural y de servicios. Las playas de Barreiros, Foz y Ribadeo quedan a unos 45 minutos, mientras que la ciudad de A Coruña está a 50 minutos, su aeropuerto a 45 minutos y el aeropuerto de Santiago de Compostela a aproximadamente 1 hora.
Es una propiedad ideal para quien busca una casa rural con mucho terreno, lista para entrar a vivir pero con posibilidades de transformación, en un entorno natural privilegiado y cerca de todos los servicios.
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83.006 m²
480 m²
2
5
Todas
Si
En trámite
999 kW h m² / año
En trámite
999 kg CO₂ m² / año